-¿Estas bien? - Me dijo con preocupación.
-Si-si, c- creo que si - dije.
-Ten cuidado con ese hombre, no tiene muy buena fama...Por cierto, soy Zayn.
-Yo s-soy Anastasia, encantada.
-Igualmente.
-¿A nosotros no nos presentas? -Dijo un chico con ojos azules.
-A eso iba, este es Louis.
-Encantada.
Louis era el chico con ojos azules, el pelo castaño y liso, se intuía que era bastante gracioso.
-Él es Niall
Niall, era un chico rubio,con ojos azules, parecía tímido, al igual que yo.
-Yo soy Liam - Dijo un chico con ojos marrones, y con un lunar en el cuello.
-Y éste es Harry.
Me dí la vuelta, ahí estaba él, con sus rizos y sus ojos verdes, el mismo del aeropuerto, el mismo que me había salvado de caerme, él.
-Encantado.
-E-Encantada- dije sin poder disimular mis nervios.
De repente miré la hora, las 03:45, las chicas me estarían esperando al otro lado de la discoteca.
-Me tengo que ir, me están esperando, encantada de conoceros.
-¡Igualmente!¡Cuídate¡ -Dijeron dos de ellos.
Salí del sitio VIP, y busqué a mis amigas, finalmente las encontré, también me buscaban.
-¡Anastasi! ¿Donde te habías metido? - Dijo Sara ''regañándome''.
-Pues...he conocido a unos chicos...
-¿Y que tal están? - Dijo Victoria mientras íbamos por la carretera.
-Pues bueno, parecen majos y tal...-Dije mirando por la ventana.
No tardamos mucho en llegar al piso, y cuando sin darme cuenta me tumbé en la cama para poder dormir, algo me faltaba,pero...¿que era?
Al momento entró Valeria en la habitación, configurando la alarma de la BlackBerry ¡Eso era! Había perdido el teléfono
-Tía no encuentro el móvil - Dije preocupadísima.
-¿Quieres que le llame?, a ver si le tiene alguien.
-Déjalo, mejor mañana- dije tapándome con las sábanas.
-Vale, mañana vamos a recuperar tu móvil, buenas noches.
-Buenas noches..- dije.
Aunque tardé en dormirme pensando donde podría estar mi móvil, cuando concilié sueño me sumergí en una pesadilla.
Soñé que estaba en un desierto, había una pistola y yo debía matar a alguien para salvar el mundo, corría buscando salir del desierto, cuando me encontré con alguien, era una sombra.
-¡¿Quien eres?! - Gritaba asustada esperando respuesta.
La sombra se acercaba, y poco a poco la imagen se iba haciendo más nítida, hasta ver sus ojos, ese verde esmeralda que me volvía loca; entonces en ese momento recordaba las palabras ''debes matar a alguien para salvar el mundo''. Todo estaba en mis manos, o moríamos todos o moría él...
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