-Tan solo te quería decir que tuvieses cuidado - Dijo mirándome con mala cara y haciendo una pausa.
-¿Y eso a que viene?
-Como le digas a alguien quién soy, vas a tener problemas, es una advertencia... - Me dijo en tono un tanto amenazante.
-¿De qué vas? - Dije enfadada. ¿Te piensas que por qué tu estés avergonzado de quién eres, yo no lo pueda decir?
Algo afilado me tocó el vientre, era una navaja, que él sujetaba entre sus manos.
-Piénsalo... -Dijo retirando la navaja.
Ana se acercó a mi, con una sonrisa.
-¿Qué te ha dicho? -Dijo sin haberse dado cuenta de lo que realmente ha pasado.
-Nada... Solo me ha pedido unas cosas que me han dado...
-¿El qué? - Me preguntó buscando lo que podía ser.
-Unos... papeles... - Dije intentando mentir, sintiéndome culpable de haberla mentido.
-¿Dónde están?
-¿El qué?
-Los papeles
-¿Qué pape...? Ah si, se los ha llevado.
-Yo no los he visto - Me dijo intentando mirar al chico.
-Ya, porque los tenía en... el bolsillo, si, en el bolsillo - Dije intentando mirar a aquel chico, que me miraba desafiante.
-Bueno, vale. Ese chico va con Anastasia a clase.
Un escalofrío me recorrió la espalda... no podía ser verdad...
-¿Estás bien? Estás pálida - Me dijo Ana.
-Si, tan solo estoy... mareada... - Dije mintiendo de nuevo.
-Vamos a la cafetería - Dijo cogiéndome del brazo.
-¿Os venís? - Les dije al resto de mis amigas.
-Sí, tengo hambre - Dijo Sara.
Nos sentamos en la cafetería, era muy luminosa, quedaban unas mesas libres, nos sentamos en una de ellas.
-Voy a coger la comida - Dijo Sara.
-Está bien, yo os espero... luego voy - Dije para poder pensar tranquilamente.
-Está bien chiquitina - Dijo Ana.
¿Qué podía hacer? ¿A quién le decía lo de aquel chico? Anastasia corría peligro, pero no por que ella fuese mi amiga, sino por quien le había mandado a él, era ella estaba segura, era Caroline, Caroline Flack. Lo único que se me ocurrió fue enviarle un mensaje a Liam contándole lo que pasaba...
-¿Qué haces chiquitina? - Me dijo Ana con la comida.
-Nada, solo enviaba unos mensajes... - Dije levantándome para coger bandeja.
-¿A quién? - Dijo Sara por otro lado.
-¡Cotillas!
Dicho esto me fui a coger la comida, y como no... ese chico también... ¿No me iba a dejar en paz?
-Espero que no hallas enviado algún mensaje sobre mí - Me dijo sin que yo le respondiese.
-Ten cuidado, solo eso - Me dijo finalmente.
Pasamos el día en Oxford, era muy bonito, pero yo le había cogido miedo, por ese chico...Pero...¿Quién era él para amenazarme? Sonó mi móvil, un mensaje, era de Harry.
-¿Y eso a que viene?
-Como le digas a alguien quién soy, vas a tener problemas, es una advertencia... - Me dijo en tono un tanto amenazante.
-¿De qué vas? - Dije enfadada. ¿Te piensas que por qué tu estés avergonzado de quién eres, yo no lo pueda decir?
Algo afilado me tocó el vientre, era una navaja, que él sujetaba entre sus manos.
-Piénsalo... -Dijo retirando la navaja.
Ana se acercó a mi, con una sonrisa.
-¿Qué te ha dicho? -Dijo sin haberse dado cuenta de lo que realmente ha pasado.
-Nada... Solo me ha pedido unas cosas que me han dado...
-¿El qué? - Me preguntó buscando lo que podía ser.
-Unos... papeles... - Dije intentando mentir, sintiéndome culpable de haberla mentido.
-¿Dónde están?
-¿El qué?
-Los papeles
-¿Qué pape...? Ah si, se los ha llevado.
-Yo no los he visto - Me dijo intentando mirar al chico.
-Ya, porque los tenía en... el bolsillo, si, en el bolsillo - Dije intentando mirar a aquel chico, que me miraba desafiante.
-Bueno, vale. Ese chico va con Anastasia a clase.
Un escalofrío me recorrió la espalda... no podía ser verdad...
-¿Estás bien? Estás pálida - Me dijo Ana.
-Si, tan solo estoy... mareada... - Dije mintiendo de nuevo.
-Vamos a la cafetería - Dijo cogiéndome del brazo.
-¿Os venís? - Les dije al resto de mis amigas.
-Sí, tengo hambre - Dijo Sara.
Nos sentamos en la cafetería, era muy luminosa, quedaban unas mesas libres, nos sentamos en una de ellas.
-Voy a coger la comida - Dijo Sara.
-Está bien, yo os espero... luego voy - Dije para poder pensar tranquilamente.
-Está bien chiquitina - Dijo Ana.
¿Qué podía hacer? ¿A quién le decía lo de aquel chico? Anastasia corría peligro, pero no por que ella fuese mi amiga, sino por quien le había mandado a él, era ella estaba segura, era Caroline, Caroline Flack. Lo único que se me ocurrió fue enviarle un mensaje a Liam contándole lo que pasaba...
-¿Qué haces chiquitina? - Me dijo Ana con la comida.
-Nada, solo enviaba unos mensajes... - Dije levantándome para coger bandeja.
-¿A quién? - Dijo Sara por otro lado.
-¡Cotillas!
Dicho esto me fui a coger la comida, y como no... ese chico también... ¿No me iba a dejar en paz?
-Espero que no hallas enviado algún mensaje sobre mí - Me dijo sin que yo le respondiese.
-Ten cuidado, solo eso - Me dijo finalmente.
Pasamos el día en Oxford, era muy bonito, pero yo le había cogido miedo, por ese chico...Pero...¿Quién era él para amenazarme? Sonó mi móvil, un mensaje, era de Harry.
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